www.pucon.com

Cultura en Pucon
La identidad de un pueblo en el atractivo de una flor
By Rodrigo Vergara
Feb 16, 2005, 10:09


Flores de Madera
Belleza, dulzura, colorido, alegría y pasión, una especial percepción que se siente al llegar a Pucón y encontrarse de pronto... con ellas. La artesanía más típica puconina son, sin duda, las tradicionales flores de madera.
Han permanecido durante años dando la bienvenida y el hasta pronto. Son casi un recuerdo obligado. Es que aseguran que estando allí, en un rincón de cada uno de esos hogares lejanos, revivirán los agradables momentos que seguramente permanecen en la memoria de quienes pasaron por Pucón. Cada una de esas flores y ramos de flores, se llevan un poquito de historia, de identidad y de vida; Pero lo más importante es que se llevan la dedicación, la entrega y el amor que el artesano involucra en ese trabajo.
Por quinientos pesos chilenos (menos de un dólar) es posible adquirir una de ellas en alguno de los puestos ubicados desde siempre, en la entrada principal de la ciudad, todos los días del año.

Servando Castillo : El pionero en el oficio

Servando Castillo, Artesano
Unos 35 años atrás Servando Castillo, oriundo de Pucón, decidió iniciarse en el arte de elaboración de las flores de madera. Don Domingo Frías Yáñez fue quien le enseñó. La idea original, narra don Servando, surgió al observar lo que ocurría al sacarle punta a un lápiz. Desde entonces el oficio ha mejorado notablemente aunque, en líneas generales, se mantiene. El pionero en la artesanía de las flores, Servando Castillo, comenzó desarrollando una actividad absolutamente manual con palos de mimbre. Para conseguir el efecto del sacapuntas, elaboró personalmente una pieza similar, pero de mayor magnitud y que funcionaba a través de una manivela. Con el tiempo los materiales se fueron perfeccionando y actualmente su taller cuenta con una herramienta parecida, pero que le facilita la tarea ya que reemplazó la manivela por un motor. En todo caso, la pieza es única y confeccionada igualmente por él, con un motor de lavadora en desuso.
La primera etapa del proceso es recoger y dejar secar al sol los palos de mimbre. Cuando están listos son llevados al taller. Allí se cortan y son pasados por la máquina sacapuntas. Lo que de allí sale es moldeado con extrema pulcritud para dar la forma y el tamaño de la flor deseada, se pega y se le agrega el tallo. Luego, se pintan por medio de una técnica denominada “soplete”, que consiste como su nombre lo indica, en soplar a través de distintos recipientes que contienen el material colorante. Se dejan secar durante un espacio de tiempo a temperatura ambiente y cuando están listas se arman los ramos para ser llevados al puesto, donde serán exhibidos.

Un atractivo más para Pucón



Las flores de madera y los puestos de las flores de madera, son reconocidas como una postal más de la ciudad. Son consideradas por los mismos residentes como un producto típico de la zona. Y porque así lo consideran también los turistas, es que las flores son enviadas a otras ciudades del país y exportadas a pedido, a distintos países. Los artesanos afirman que no hay una predilección especial por alguna de las flores, pero sí reconocen que son los extranjeros quienes más las solicitan. Además, los arreglos pueden ser confeccionados por los propios visitantes según su gusto.
Este oficio, que ha permanecido por tres décadas y media como parte de la cultura puconina, continuará como uno de los más preciados suvenir y siendo aprendido de generación en generación.


© Copyright 2006 por CiudadNet.cl